EL ARTE DE FERMENTAR: APRENDE A PREPARAR KÉFIR DE LECHE EN CASA

El kéfir lácteo, es una bebida fermentada originaria del Cáucaso, y es reconocido por su riqueza en probióticos. Contiene más de 30 tipos de lactobacilos, lo que lo convierte en una opción altamente beneficiosa para la salud digestiva (Slattery, 2019).

Hoy en día, el kéfir se produce tanto de manera casera como comercial. En la producción casera, se agregan los granos de kéfir a la leche pasteurizada y se fermentan a temperatura ambiente. Aunque el kéfir se puede elaborar con leche de diversas fuentes, como vacas, cabras, ovejas, búfalos e  incluso camellos, la leche de vaca sigue siendo la más popular.

Presenta un sabor característico, ligeramente efervescente, que varía según la composición microbiológica de los granos de kéfir, el tipo de leche utilizada y los métodos de fabricación.

Entre los nutrientes y compuestos presentes en el kéfir se encuentran el ácido láctico, aminoácidos esenciales, vitaminas, bacteriocinas, péptidos bioactivos y diversos compuestos nutracéuticos. Estos elementos contribuyen a una amplia gama de beneficios para la salud, que incluyen la mejora de la salud intestinal, el fortalecimiento del sistema inmunológico y la promoción de una digestión saludable (Azizi et al., 2021).

 

Para aquellos que deseen aventurarse en el mundo de la fermentación casera y disfrutar de los deliciosos beneficios del kéfir, a continuación, se presentan los ingredientes y los pasos a seguir para hacer esta bebida fermentada.

 

INGREDIENTES

  • Gránulos de kéfir deshidratados
  • Agua
  • Recipiente de vidrio, preferiblemente que contenga una tapa
  • Filtro o tela de malla fina o colador
  • Cuchara

PASOS

  1. El primer paso es colocar los gránulos de kéfir en un recipiente de vidrio y añadir leche – se suele utilizar leche entera-. La proporción habitual es de 6 gránulos de kéfir de leche para preparar 600ml de kéfir de leche.
  2. Deja que los gránulos fermenten la leche a temperatura ambiente durante aproximadamente 24 horas. Durante este tiempo, los gránulos de kéfir transforman la lactosa de la leche en ácido láctico, creando una bebida ligeramente gaseosa y con un sabor ácido. En este paso, es recomendable desenroscar un poco la tapa. Esto ayudará al proceso de fermentación.
  3. Después de la fermentación, quita la tapa y usa un a cuchara para mezclar suavemente el kéfir.
  4. Vuelve a colocar la tapa y utiliza el colador, el filtro o la tela de malla fina para verter el kéfir en un vaso. En este paso, los gránulos de kéfir se quedan dentro del recipiente, separándolos de la parte líquida (los gránulos pueden ser utilizados de nuevo. Para ello, tan sólo basta con separar los gránulos del kéfir líquido e iniciar el proceso otra vez. Este proceso se puede repetir indefinidamente, ya que los gránulos crecen y se reproducen a lo largo de la fermentación. Los gránulos de kéfir deben almacenarse refrigerados).
  5. El kéfir recién preparado puede consumirse de inmediato.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

 

Azizi, N. F., Kumar, M. R., Yeap, S. K., Abdullah, J. O., Khalid, M., Omar, A. R., Osman, M. A., Mortadza, S. A. S., & Alitheen, N. B. (2021). Kefir and Its Biological Activities. Foods (Basel, Switzerland), 10(6), 1210. https://doi.org/10.3390/foods10061210

Slattery, C., Cotter, P. D., & O’Toole, P. W. (2019). Analysis of Health Benefits Conferred by Lactobacillus Species from Kefir. Nutrients, 11(6), 1252. https://doi.org/10.3390/nu11061252

 

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